martes, 3 de junio de 2014

Refugiarme en algo en lo que soy buena. Sí, excelente idea. Pero el quid de la cuestión es ¿en qué soy buena? Ojalá las palabras fluyeran de mis dedos como a mis escritores favoritos. Ojalá fuera hábil en los deportes. ¡Lo que daría para poder participar en el mundo de la música! Nada, nada, nada...