Refugiarme en algo en lo que soy buena. Sí, excelente idea. Pero el quid de la cuestión es ¿en qué soy buena? Ojalá las palabras fluyeran de mis dedos como a mis escritores favoritos. Ojalá fuera hábil en los deportes. ¡Lo que daría para poder participar en el mundo de la música! Nada, nada, nada...